Lograr ser un astronauta de la NASA es muchísimo más difícil que ser admitido en universidades demandantes como Harvard: de las miles de personas que postulan con la esperanza de hacer caminatas espaciales, la NASA apenas acepta un puñado.

Pero ahora las personas ordinarias —bueno, las personas ordinarias con decenas de millones de dólares disponibles— pueden pagar para salir a órbita.

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) anunció este 7 de junio que, por primera vez, permitirá que los ciudadanos civiles visiten la Estación Espacial Internacional, el único lugar fuera de nuestro planeta donde viven humanos.